Demos una oportunidad a la conciencia

22 10 2009
Es inminente la reducción del presupuesto federal para el subsector Cultura en 2010; las estimaciones oscilan de 25% a 29%: aproximadamente 3 mil 500 millones de pesos menos que el autorizado para este año.


Esta situación impone a las organizaciones e instituciones del subsector ahondar en mejores estrategias y nuevas formas de sostenibilidad financiera de sus proyectos, pero también exige administrar mejor los recursos, impulsar la gestión social y fomentar la cooperación entre sectores.


Ya sabíamos que la cultura es “factor de cohesión social, de diálogo entre los pueblos y generadora de desarrollo socioeconómico”, tal como lo define la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI); sin embargo, para darle validez al concepto se requiere potenciar la capacidad de relacionar la vida cultural con los contextos sociales, en el marco de los derechos culturales.


Lograrlo requiere acuerdos para reforzar redes de ciudades, de artistas y de investigadores; ampliar corredores y circuitos culturales que articulen las expresiones locales; en síntesis, se requiere voluntad para facilitar el diálogo intercultural y, en la práctica, incidir en la infraestructura urbana y de turismo, el desarrollo social y el fomento económico de las poblaciones.


Esa es la directriz de iniciativas internacionales como la Carta Cultural Iberoamericana, la Red Iberoamericana de Ciudades para la Cultura, los observatorios culturales latinoamericanos, el Programa Ibermedia, el Proyecto Cultura y Sustentabilidad, el CERLALC-OEI de políticas públicas de lectura y el Programa Acerca de la AECI.


Su apuesta consiste en combinar las prioridades del presente con las del futuro; ‘sustentabilidad’ es la palabra. El primer paso para lograrla es comprender el entramado cultural del presente, formado por múltiples espacios emergentes de producción local, empresas culturales de todo tamaño y redes sociales globales donde se reorganizan las culturas, al margen de las industrias mayores y los apoyos institucionales.


Se trata de comprender antes de juzgar. Difícil hacerlo, sí, frente a la inercia que impide fomentar la diversificación de las industrias culturales, incorporar contenidos de orden artístico en los medios, propiciar el consumo masivo de la cultura… dotarle a la política de un sentido integral de desarrollo. ¿No es importante avanzar en esto tanto como darle más recursos al programa Oportunidades? Demos también una oportunidad a la conciencia.


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Un comentario

25 10 2009
Fátima

Porfirio, me gusta mucho el nuevo look de tu espacio.
Te mando un abrazo desde Asturias, tierra verde de montes y negra de minerales.

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