Kirmen Uribe

Kirmen Uribe con la traductora al inglés de su poemario, Elisabeth Macklin

Está por comenzar en Nueva York el festival de literatura World Voices del PEN Club, que reunirá a 162 autores de 45 países, muchos de ellos entrañables, como Paul Auster, Homero Aridjis, Laura Restrepo, Nadine Gordimer, Saul Williams, Sam Shepard… 

Uno de los más destacados, aunque no famoso, es el poeta vasco Kirmen Uribe (1970), nacido a la literatura hace muy poco, pero con una irresistible fuerza poética que merece el elogio de una lectura interesada. Ya está de gira en los EE.UU., feliz, al parecer, para presentar su más reciente libro: Bitartean heldu eskutik (Meanwhile Take my Hand, tradujo Elisabeth Macklin). 

El poema que cito aquí está traducido por el autor y por el poeta Gerardo Markuleta Gutiérrez (1963); se llama “El río”, sobre la metáfora de la naturaleza en el interior del ser. Está disponible en la página www.susa-literatura.com   

El río 

En otro tiempo hubo un río aquí,
donde ahora no hay más que bancos y baldosas.
Hay más de una docena de ríos bajo la ciudad,
si hacemos caso a lo que dicen los más viejos.
Ahora es sólo una plaza en un barrio obrero.
Y esos tres chopos son la única señal
de que el río sigue ahí debajo.  

Todos llevamos dentro un río oculto a punto de desbordarse.
Cuando no son los miedos, es el arrepentimiento.
Si no son las dudas, la impotencia.  

Un viento del Oeste azota los chopos.
La gente camina a duras penas.
Desde el cuarto piso una señora mayor
arroja ropa por la ventana:
tira una camisa negra y una falda de cuadros
y un pañuelo amarillo de seda y unas medias
y aquellos zapatos blancos y negros de charol
que llevaba puestos el día de invierno que llegó del pueblo.
Eran como avefrías heladas sus pies sobre la nieve.
Los niños han salido corriendo tras la ropa.
Ha tirado, por fin, su vestido de boda,
que se ha posado torpemente sobre un chopo,
como si fuera un pájaro demasiado pesado.  

Se oye un gran ruido. Se asustan los transeúntes.
El viento ha arrancado de cuajo uno de los chopos.
Las raíces del árbol parecen la mano de una mujer mayor,
que espera que cuanto antes otra mano la acaricie.    

© Kirmen Uribe
© de la traducción: Kirmen Uribe / Gerardo Markuleta

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: