El idioma, nuestra república

En la entrega anterior aludí al Diccionario Académico de Americanismos que será presentado en marzo de 2010. Abundemos en el tema.

De acuerdo con las noticias publicadas por la Real Academia de la Lengua Española, ese diccionario comenzó a gestarse en 2004. El método de trabajo comenzó con la compilación de 103 diccionarios de americanismos y regionalismos publicados en los países de habla hispana, de los cuales se obtuvieron 495 mil 828 entradas, que fueron revisadas mediante un sistema informático de redacción, creado por el Departamento de Lingüística Computacional de la Real Academia Española.

Se trataba de fijar acepciones, mediante criterios teóricos ya establecidos. El esfuerzo implicaba delimitar variantes dialectales y reconocer nuevos significados de viejas palabras ibéricas. Esa tarea lleva ya cinco años, pero estará concluida en 2010.

El Diccionario Académico de Americanismos contendrá cien mil voces; muchas, si se considera que la vigésima segunda edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE, publicada en 2001) consigna 26 mil 299 acepciones americanas, de las cuales dos mil 895 son mexicanismos.

Compilar, analizar, distinguir, fijar, redactar; menudas tareas del lexicógrafo, pues cada país americano que habla español posee una amplia variedad dialectal que no ha sido posible agrupar en diccionarios diferenciados, a pesar de los esfuerzos que se hacen desde hace por lo menos tres siglos, como bien lo relata Félix Córdoba Rodríguez en su artículo “En torno a los diccionarios de americanismos”.

Sin duda, el nuevo diccionario es un avance invaluable en la integración del habla española de América, pero no dejará de ser, sin embargo, un complemento del DRAE. Tener que manejar dos diccionarios no sería excesivamente preocupante si nos refiriéramos sólo a hablantes cultos y con posibilidades de adquirirlos, pero en la América que habla español puede ser muy importante poder ofrecer todo en una sola obra. Y ya sin atender a consideraciones económicas, pensemos en que los escolares hispanoamericanos no tendrán la posibilidad de trabajar con un diccionario que les sea útil para comprender la riqueza de su lengua.

Compartir con los hablantes hispanoamericanos la riqueza de la lengua nacional de nuestros países es un paso necesario para reconocernos como soberanos de una sola república: la del idioma. Qué mejor manera de celebrar la Independencia de nuestros países.

Anuncios
Etiquetado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: