De Albert Ràfols-Casamada

La semana que termina presenció la muerte del entrañable poeta Albert Ràfols-Casamada (1923-2009). Descanse en paz. En una vieja antología de poesía catalana, encuentro esta introspección escrita el primer día de 1979, para su libro Dietario 1975-1984. Estamos por llegar de nuevo al primer día de enero, el poeta ya no está con nosotros, pero tenemos su poesía, que ya es nuestra.

Las horas se trenzan y se destrenzan alrededor del fuego del hogar, gesticulante e inmóvil, fascinante. La voz clara de un día ventoso entra por la ventana, se filtra a través de las cortinas. Sobre el muro, la sombra leve de las flores secas del jarrón: un ramo del boj que cogimos ayer. El hilo de la conversación ascendiendo a través del aire como un humo leve, como la gris y ondulante línea de humo de una barrita de incienso que quema cerca de la radio. Tarde recogida, tiempo callado del primer día del año.

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