Arribamos al año 2010 con la expectativa de ver cómo se cumplen los cinco ejes estratégicos del Programa de Fomento para el Libro y la Lectura México lee, aprobado el 13 de noviembre de 2008 por el Consejo Nacional de Fomento para el Libro y la Lectura, en el marco de la ley en la materia.
Esos cinco ejes estratégicos son los siguientes: propiciar el acceso del libro y la lectura a la sociedad en general; fortalecer la educación continua y la formación de mediadores, la difusión e información sobre la lectura y el libro; fomentar la lectura y la vida comunitaria, e impulsar la investigación y la evaluación para el desarrollo lector; por último, el programa se plantea un sistema de seguimiento y evaluación continua que permitirá conocer cómo cambian los hábitos lectores y qué tanta efectividad e impacto tienen las acciones emprendidas en este programa.
A partir de estos ejes estratégicos, el Programa México lee despliega un conjunto de actividades. Para el segundo semestre de 2009 y durante este año, el programa se propone tener 32 diagnósticos sobre fomento a la lectura y el libro, así como realizar la Segunda Encuesta Nacional de Lectura 2009-2010 y la Segunda Encuesta para el Plan Nacional de Lectura de Educación Básica 2009-2010, entre otros diagnósticos sobre el funcionamiento de las salas de lectura, las bibliotecas públicas y el registro del precio único del libro.
En su segunda fase, el Programa México lee pretende instaurar la Especialidad en Fomento a la Lectura y el Libro, con énfasis en mediación lectora, y operar las llamadas Bibliotecas del Hogar, con acervos para las familias mexicanas de escasos recursos y municipios rurales de alta marginación.
Por último, en su tercera fase, que abarca los últimos dos años de la administración federal, el Programa México lee pretende renovar el Fondo de Fomento para la Lectura y el Libro entre Federación y estados de la República, con énfasis en programas de atención a comunidades rurales y marginadas, y dejar listo el Programa de Fomento para el Libro y la Lectura del periodo 2012 al 2018.
Ninguna acción institucional es efectiva si no cuenta con la voluntad, la convicción y el trabajo de innumerables personas que nada deben a las instituciones, pero que están comprometidas con la lectura y el libro como vehículos de la imaginación creadora y la transformación de la conciencia como unidad de la renovación de la sociedad nacional. Es tiempo sumarnos a esas acciones: leamos y fomentemos en nuestros hijos ese hábito.