Lo recuerdo muy bien. Era una tarde de finales de octubre de 1987 cuando leí por primera vez un poema de Idea Vilariño; se titulaba “Ya no”.
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
Conocí éste y otros poemas de Idea Vilariño (1920) por la generosidad de Susana Crelis Secco, quien ahora debe de estar muy triste por la muerte de Idea. Eran amigas cercanas. Susana dedicó un extraordinario análisis a la relación entre la poesía y la identidad de Idea, que le valió el Premio Nacional de Ensayo “José Revueltas” en 1988.
Ahora hojeo ese trabajo publicado por la UNAM y me conmueve recordar los días en que, loco por esa fiebre que da leer poemas entrañables e íntimos, sólo quería conocer a la poeta uruguaya, quien murió hoy.
Descansa en paz, Idea. Tu obra permanece a nuestro lado.

